Todas las crisis esconden buenas oportunidades de negocio. Ejemplos que dan credibilidad a este lema empresarial hay muchos, como Microsoft, HP, Wikipedia o MTV, cuyos fundadores se tiraron a la piscina en tiempos de recesión económica y pusieron en marcha unas empresas que hoy en día son un referente como caso de éxito.
Sin embargo, muchos jóvenes emprendedores que están pensando en crear su propia compañía con el nuevo año van a pensárselo dos veces antes de tomar la decisión.
Sobre todo, cuando las cifras en torno a la destrucción de empresas hablan por sí solas: la disolución de compañías aumentó en los últimos doce meses el 1,6%, con la desaparición de 1.503 sociedades, de las que el 74% lo hizo voluntariamente, el 13,5% por fusión y el 12,5% restante por otras causas, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pero también se desprenden datos esperanzadores. La creación de empresas subió el pasado noviembre un 4,6% respecto al mismo mes del año anterior, lo que supone el primer repunte de este indicador desde abril de 2007.
Los expertos aseguran que, pese a estos datos, la decisión de emprender este año puede ser muy acertada, siempre y cuando las personas tengan en cuenta una serie de factores y consejos para ir por el buen camino. Iñaki Ortega, director-gerente de la Agencia de Desarrollo Económico Madrid Emprende, apunta que “las crisis desmontan algunos clichés arraigados en nuestra sociedad, como que el trabajo por cuenta ajena es siempre más seguro que el trabajo por cuenta propia, o que en tiempos de crisis no hay buenas oportunidades para montar una empresa. Respecto a esto último, un estudio de la fundación internacional Kaufman Foundation pone de manifiesto que más de la mitad de las empresas incluidas en el selecto ránking del Fortune 500 se han constituido en contextos económicos recesivos”.
Eduardo Navarro, socio director de la consultora Improven, asegura que el 23% de las compañías salen reforzadas de las crisis, “aunque hay que saber que hay muchas empresas que sufren las consecuencias intensamente”, señala.
Por su parte, Hilario Alfaro, presidente de la Confederación de Comercio Cocem comenta que “aunque estemos inmersos en una crisis, los emprendedores nunca desaparecen, porque el espíritu emprendedor lleva intrínseco una importante dosis de romanticismo”. Este experto aconseja a los jóvenes que están pensando en crear su propio negocio que persigan sus sueños con intuición, entusiasmo y fe. Además, “confía en que en 2010 sigan abriéndose nuevos comercios, porque las últimas generaciones son las mejores formadas y eso es un gran valor añadido”, asegura.
Negocios con sentido
Navarro cree que los emprendedores deben tener en cuenta varios puntos antes de decidir emprender este año. “Tienen que tener claro que el negocio que hayan pensado poner en marcha tenga sentido y que sea coherente con la delicada situación económica actual”, afirma. Para él, lo más fácil es crear una empresa para cubrir las necesidades de las personas en estos momentos. “Hay que ser conscientes de que la gente hoy en día no desenfunda su monedero para cosas triviales y que prefiere gastar su dinero en cosas puramente necesarias”, añade. Este experto aconseja que si se quiere crear un comercio de un producto concreto, el emprendedor escoja los de bajo coste, que tienen una mayor cabida en la demanda actual.
esde Madrid Emprende creen que nunca se debe comenzar un negocio sin desarrollar antes un plan de empresa. Además, es importante saber que todos los negocios tienen competencia, por lo que es preciso identificarla y aprovechar sus debilidades y fortalezas. Piensan que hay que tener capacidad de crítica respecto a la idea emprendedora para analizar objetivamente los puntos fuertes y las debilidades de la futura compañía. Por otro lado, opinan que los emprendedores deben trabajar las relaciones sociales y no descartar oportunidades de colaboración con otras empresas o emprendedores.
Junto a todos estos consejos, los expertos aseguran que un punto clave a la hora de emprender es clarificar la fórmula de financiación del negocio desde el primer momento. Navarro reconoce que todos los comienzos son complicados, pero el emprendedor debe tener claro cuánto va a costarles la puesta en marcha del negocio y también deberían tener un colchón para cubrirse de los imprevistos que puedan surgir.
Desde Madrid Emprende comentan que hay que aprovechar las subvenciones, pero sabiendo que éstas nunca pueden hacer viable un proyecto que no lo es desde el inicio. Además, aseguran que junto a las ayudas económicas, el emprendedor debe tener en cuenta otros instrumentos que están al alcance de su mano como los viveros de empresas y los servicios de asesoramiento especializado de las Administraciones, las Cámaras de Comercio y las asociaciones empresariales.
Riesgos y puntos negros
“También hay una crisis de desconfianza entre las propias empresas y eso está generando un clima que no favorece la creación de nuevos negocios. Las empresas no se fían de que otras empresas vayan a cumplir con sus obligaciones de pago y se están perdiendo muchas oportunidades, los emprendedores se están volviendo más aversos al riesgo y esto no es bueno. Un emprendedor tiene que tomar riesgos, aunque eso sí, calculados”, asegura Cristina Cruz, profesora de Gestión Emprendedora de IE Business School.
Pero, ¿cómo hacerlo? Esta experta reconoce que no existen los milagros a la hora de poner en marcha un negocio, pero recomienda, entre otras cosas, centrarse en mercados contracíclicos que, como la formación o la externalización, viven su época dorada durante los periodos de recesión.
Para quienes ya tengan su negocio en marcha, pero quieran iniciar una fase de expansión en plena tormenta, Cruz asegura que “recortar gastos en publicidad y márketing es un error... porque hay que tratar de atraer a los clientes. Tampoco se trata sólo de bajar precios, ya que es más oportuno añadir algo novedoso a lo que ofreces por un precio similar”.
Otros expertos, como Fernando Trías de Bes, en El libro negro del emprendedor, señalan algunos de los errores más típicos a la hora de crear una empresa y que, más que nunca, no se pueden perder de vista en medio de una crisis, como, por ejemplo, seguir apostando por negocios que son deficitarios desde el primer día y que todavía pierden más cuando llegan las vacas flacas; aliarse con socios sin establecer las reglas de juego o no prever una eventual disolución del equipo gestor sin desmontar la empresa; o pensar que la idea lo es todo, sin tener en cuenta la ejecución.
Consejos de los expertos
Eduardo Navarro
Socio director de la consultora Improven
“En estos momentos en los que la gente mira mucho hacia su monedero es importante pensar en un negocio que pueda cubrir las necesidades reales de la población y se adapte a su demanda. Es importante analizar qué negocios tienen sentido en estos momentos económicos”.
Iñaki Ortega
Director-Gerente de Madrid Emprende“Las crisis desmonta algunos clichés como que el trabajo por cuenta ajena es siempre más seguro o que no hay buenas oportunidades en plena recesión económica para montar una compañía. Pero un estudio de la fundación Kaufman ha puesto de manifiesto que muchas empresas exitosas se montaron en tiempos de crisis”.
Cristina Cruz
Profesora de Gestión Emprendedora de IE
“Cuando se busca crear un negocio hay que identificar sectores contracíclicos, como la educación, que crecen en tiempos de desaceleración; o aquellos negocios que dan servicios a empresas que por la crisis tienen que externalizar. Hay muchas oportunidades en tiempos de crisis. El problema es saber encontrarlas”.
Hilario Alfaro
Presidente de la Confederación de Comercio, COCEM
“Aunque estemos inmersos en una crisis, los emprendedores nunca desaparecen porque el espíritu emprendedor lleva intrínseco una importante dosis de romanticismo. Les aconsejo que persigan sus sueños con intuición, entusiasmo y fe. Deben de hacer de esta crisis una oportunidad”.
Qué se debe hacer
Una idea clara y coherente
El primer paso de crear un nuevo negocio es tener claro que la idea tenga sentido en los débiles tiempos económicos que corren.
Conocer las debilidades y fortalezas
Hay que tener capacidad crítica y analizar objetivamente las debilidades y fortalezas del negocio que queremos llevar a cabo, para estar preparado ante las adversidades.
Financiación
Es bueno intentar acceder a las subvenciones que existen al alcance de las pymes, pero sabiendo que éstas nunca pueden hacer viable un proyecto que no lo es desde el inicio. Junto a estas ayudas, el emprendedor debe tener en cuenta otros instrumentos que están al alcance de su mano como los viveros de empresas, los servicios de asesoramiento especializado de las Administraciones o las Cámaras de Comercio.
Buscar un gestor
Posiblemente, lo más complicado no sea contar con una buena idea de negocio, sino encontrar un gestor capaz de desarrollarla, ya que no todos los emprendedores están capacitados o formados en gestión empresarial. Las cámaras de comercio y las escuelas de negocios son una buena opción cuando no se sabe por dónde empezar.
Hablar del último día
Aunque todo son buenas intenciones cuando se crea un negocio, es recomendable pensar que las cosas entre los socios también pueden ir mal. Por eso, es mejor plantearse en el inicio cómo separarse si llega el momento para que la empresa sufra lo menos posible.
Qué se debe evitar
Confundir idea y motivo
¿Por qué alguien quiere ser un emprendedor? Uno de los errores más habituales es pensar que tener una idea de negocio es una razón para llevarla a la práctica.
Crear agujeros negros
Un negocio necesita tiempo para despegar, pero la pista no es infinita. Algunos emprendedores cometen el error de seguir destinando los recursos familiares en un proyecto que ya ha demostrado estar condenado al fracaso y que se acaba convirtiendo en un agujero negro.
Socios y amigos
Emprender un negocio con uno o varios amigos puede parecer una buena idea a priori, pero a largo plazo suele ser una de las principales causas de fracaso, porque las desavenencias personales acaban trasladándose a la empresa y viceversa. Aun así, el equipo puede funcionar si se es realista a la hora de diseñar normas entre socios y unos buenos estatutos.
Pensar en conciliar
Quien crea un negocio no puede pensar que conciliar vida personal y profesional es un camino de rosas. Los primeros años de cualquier negocio propio exigen una dedicación casi absoluta, hasta el punto de que incluso puede pasar factura a la vida familiar.
Creerse empresario
Aunque parecen términos muy similares, emprendedor y empresario no significan lo mismo. Mientras que el primero disfruta creando, el segundo lo hace desarrollando. Los emprendedores luchan por levantar un negocio de la nada, mientras que los segundos tienen vocación de gestores y perpetúan las compañías.








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